sábado, 17 de febrero de 2018

Fragmentos del Libro del anhelo



Porque alguien hará uso 

De lo que no pude ser

Mi corazón será suyo

Impersonalmente




EL DILUVIO


El diluvio se está formando

Pronto cruzará

Los valles

Caerá sobre los tejados

Y se escapará el alma

Escribo esto

Pero no tengo pruebas




Te están educando para el dolor.



Mejor que la poesía

es mi poesía

que se refiere 

a todo

lo que es hermoso y

digno, pero que

no es nada de eso.



ROSHI

La verdad es que nunca 

entendí

lo que decía

pero de vez en cuando

me veo

ladrando con el perro

o doblándome con los arco iris

o ayudando

de otras pequeñas maneras




MEDICINA

Mi medicina

Tiene muchos sabores

diferentes.

Absorto, o perplejo por

Sus contrastes,

El paciente se olvida de sufrir. 




Todos tienen una religión

y un novio

y un gran genio para la soledad.



¿Por qué iba yo a querer 

temblar en el altar de la iluminación?

¿Por qué iba yo a querer sonreír para siempre?






ENTONCES TAMBIÉN ACABÓ LA FIESTA

Cuando tenía quince años

seguí a una hermosa chica

hasta el Partido Comunista de Canadá.

Había reuniones secretas

y te gritaban

si llegabas un minuto tarde. 

Estudiábamos la Ley McCarran

aprobada por los secuaces de Washington 

y la ley Padrlock

aprobada por sus lacayos en el Québec colonizado; 

y echaban pestes de mi familia

y de cómo hacíamos el dinero.

Querían derrocar el país que yo amaba

(y al que servía, como Sea Scout). 

E incluso a las buenas personas

que querían cambiar las cosas,

también a ellas las odiaban

y las llamaban fascistas sociales.

Tenían planes para criminales como mis tíos y mis tías

para mi pobre madre que había escapado

de Lituania con dos manzanas heladas

y un pañuelo lleno de dinero del Monopoly.

Nunca dejaron que me acercara a la chica

y la chica nunca dejó que me acercara a la chica. 

Se hizo más y más guapa

hasta que se casó con un abogado

y también ella se convirtió en una fascista social

y muy probablemente en una criminal.

Pero yo admiraba a los comunistas

por su terca devoción

a algo totalmente erróneo.

Pasaron muchos años antes

de que encontrara

algo comparable para mí

Me uní a una pequeña banda

de fanáticos de mandíbula de acero

que se creían la Infantería de Marina del mundo espiritual

Sólo es cuestión de tiempo:

Desembarcaremos con esta lancha

en la Otra Orilla. 

Tomaremos la playa de la Otra Orilla. 




ESTO NO ES CHINA

Abrázame fuerte

y dime cómo está el mundo

no quiero mirar afuera

quiero depender de tus ojos

y tus labios

no quiero sentir otra cosa

que tu mano

en mi viejo y pelado trabuco

no quiero sentir nada más

Si te gustan las rocas inertes

y los grandes pinos toscos

Pues, a mi también me gustan

Dime si el viento 

hace un bonito sonido

cerraré los ojos y sonreiré

Dime si hace una buena mañana

o una clara mañana

Dime qué coño

de mañana hace y me lo creeré

Pero haz que el perro 

deje de gañir y ladrar

Esto no es China

nadie se lo va a comer



Vale, pues, márchate si 

tienes que hacerlo

yo solo

crearé el cosmos

dejaré que todo se me pegue

todas las tristes piñas

todas las fastidiosas agujas del pino

y emitiré mi cariño 

desde esta cúpula afeitada

360 grados

hasta todas las dramáticas vistas

hasta todas las nieblas

y nieves

que cruzan

las brillantes montañas

hasta las mujeres bañándose en el río

y cepillándose el pelo

en los tejados

hasta los que no tienen voz

y me hicieron una petición

desde su sorprendente

silencio

hasta los pobres de corazón

aunque sean ricos

hasta todas las formas de

pensamiento

y objetos mentales que tienes

goteando aquí arriba

al final de tu vida fantasmal

Compañero de los Estados de Ánimo Peligrosos

Bajando hasta los 27 Infiernos

de mi propia religión mi propia 

y dulce

oscura religión de religión

borracha

mi rodilla doblada de Poesía

mi hábito

mi cuenco mi azote de la 

Poesía

mi circuncisión final después

de la circuncisión de la carne

y la circuncisión del corazón

y la circuncisión del anhelo

por Volver a ser Redimido

a ser Lavado a ser Perdonado

Otra Vez

la Circuncisión Final  la Gran

Circuncisión Final - 

Destrozado por un tiempo

y acobardado

en la ráfaga de rayos

de la Espantosa Iluminación

pero ahora por fin rendido a la

Gran

Resignación de la Poesía

y no a la clase de Sabia Experiencia

o a los falsos besos de la Competitiva

Perspicacia, sino a mi dulce religión

oscura de la Poesía mi premio de consolación

mis sandalias y mi vergonzosa oración

mi invisible vela mexicana

mis inútiles aceites para limpiar la casa

y borrar el hechizo de mi rival

sobre el recuerdo de mi chica- 

Oh Poesía mi Circuncisión Final: 

Todo el dolor estaba en temer

e ignorar la voz de la chica

y el contacto de la chica y la fragante

virginidad humillante de la chica

que perdió hace tres guerras

Y oh amor mío te amo otra vez

soy tu perro tu gato

tu serpiente de Cleopatra

sangro sin dolor

por la Circuncisión Final Sin Forma

mientras te subo un poco el vestido

y beso tu milagrosa

rodilla lactante

Y ojalá todos vosotros que miráis

¡no lo quiera Dios!

y estéis en un doloroso aprieto

mientras yo bajo hasta el amor-

ojalá seáis rápidamente abrazados por

la virginidad de vuestra propia

y oscura religión pueril 





Libro del Anhelo de Leonard Cohen


La víbora de Silvia Madero

Fotografía: Yoliztli Ramos.

Mamá está enamorada
cuando baja los parpados como dos ventanitas
que ven caer las estrellas

Sus labios mecen la noche
mientras un vaso yace a la deriva

Blanca la piel, blancos sus pliegues
Un reptil merodea su sombra/Ella está distinta

Bifurca su cuello
y una parte de él se enreda como una serpiente
que pasa a tientas por el suelo
a través de los pies de las personas

Mamá está enamorada

Lo dice el aroma que desprenden las flores que ha puesto en su sostén
y su lengua sempiterna que lame las heridas de él
que la imagina en algún espacio de la tierra, él

Mamá es una mujer que guarda los años debajo de los ojos
A veces los muestra en una mirada o en un llanto
y en sus dientes que son puente a una sonrisa
y en sus manos que son la noche que guarda los escombros del hombre

Mamá está enamorada
y su corazón cuando cae no revienta
porque algo en el mundo lo sostiene.

miércoles, 3 de enero de 2018

VIII de E. E. Cummings




Cuando
yacemos juntos
mis pequeños senos se convierten en dos puntiagudas torres firmes y maravillosas, y
restriego ardorosamente el cariño de mi vientre contra ti

tus brazos son
jóvenes;
tus brazos me convencerán,hablando en completo silencio
sobre mi cuerpo
su esencial y leve lenguaje.

no te rías de mis muslos.

hay entre mis grandes piernas una animada ciudad
cuando me tocas
surge la Primavera en la ciudad; las calles se retuercen grácilmente,
es por tu causa; no las atemorices,
todas las casas se aprietan vigorosamente
cuando llegas:
y se alegran
cuando llenas de niños las calles de mi ciudad.

amor mío, eres una resplandeciente montaña que siente.
eres una empinada montaña una palpitante isla cuyas
vigorosas laderas descansan en ese yo que se estremece, que está
debajo de ti, en torno tuyo, eternamente: soy el mar que todo lo abarca.
Oh montaña, no puedes huir de mí
tus raíces están ancladas en mi silencio; así pues, Oh montaña,
asesina hábilmente mis pechos, ahora y siempre

te abrazaré solemnemente deslizándote dentro de mí.

martes, 5 de diciembre de 2017

Cada vez que oscurece

Cada vez que oscurece
amor mío,
me sorprende un rostro brumoso en los espejos
y escucho como llueve fuerte,
como llueven los aguaceros.
El recuerdo
la terrible indisposición de los que recuerdan algún lugar,
¿hay álguien en el camino?
No hay nadie en el camino
amor mío y paso distraída
sin ver el balcón donde chillan los azulejos.
Temo recordarte aún en el invierno próximo
y la madrugada ya andando,
hago el último,
furioso intento,
para dormir sin sueños ni claridades.

Miyó Vestrini

domingo, 26 de noviembre de 2017

Cuatro poemas de Martha Lizarzaburu

Fotografía por Yoliztli Ramos.




SOBRE EL BARRO DEL MUNDO

Mis pies caminan
sobre el barro del mundo.
Soy su misma dulzura que se enciende
en cada angustia con la misma verdad.

Ser terrestre,
ato la soledad a la esperanza.

Y me siento vivir en la vehemencia
del fruto amanecido.





VISIÓN RECOMENZADA EN EL SILENCIO

Me busco.
Me camino.

Una nueva verdad sobre mi tiempo me ahorra
la esperanza.

Cada día distinta,
desemboco en esta ardua soledad:
me reconozco en mi visión más íntima
y recobro mi sueño
desterrado de la lumbre frugal.

Aquí mi corazón es el comienzo
de todo canto
y de toda alegría pequeña.

Más allá,
las estrellas de siempre
y los mismos silencios acoderados en la niebla.





PEQUEÑA HISTORIA

Un día
mis iluminaciones se volvieron palabras
y me empezó a crecer sobre los pies la
tierra.

Nevé mi nieve oscura
para que en las alondras se me ahuyentara
el alba.

De tierra el dulce harapo suspendido del
alma.

Y el dolor de las manos sobre el
viento: curvatura sonámbula.

Liana de piel en tránsito
anudada al silencio de la página.

A la armazón insólita del tiempo
a la hora sin cenizas y sin lágrimas.

Entonces las alondras cruzaron ligaduras a
sus sombras delgadas, y me empezó a crecer
sobre la voz la nieble
y sobre el corazón
el camino hacia un cielo de paja.





MEMORIA DEL FUTURO SILENCIO 

Es así como tengo que madurar mi muerte:
a pasos desolados.

Entre el hueso y la piel,
el ascua negra desbordará cansancio,
y quedará en silencio la tersura
de mi cuenco de tierra.

La sed.
Esta llovizna inconmovible
sobre el rostro.

Y mi muerte en sigilo
inventando sonidos en los charcos.




Poemas tomados de la antología Ocho poetas tanáticas del Ecuador.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Pola, o yo le lloro como papán




Tengo unos ojos...
   dos ojitos
   ¡ay ojitos pajaritos!
   cafecitos
                (como plumas de papán)

Tengo una risa...
   risa loca
   risa amarga
   sonrisota

               (naj ni uetzka ken papan)

Tengo mi mamá...
   mi mamá no está conmigo
   iajki Estados Onidos
   lava coches
               (como mi abuelita  nixtamal)

Tengo mi tía
   Lulú siempre me cuida,
   tiene su casita
   pitzilitzin chiquitita
                 (como nido de papán)

Tengo ropa y zapatitos...
    mi tía me hace bocolitos
    Brenda sus berrinchitos
    mi tío me lee tantito...
    pero yo
   con mi risa que es ruidosa
   con mi nido que es bonito
   con mi prima y mis tíos
   yo quiero mucho a mi mamá
   y la extraño y chillo...
              (naj  nij chokilia ken papan)


Extraído del libro XOLO, autores: Juan Pablo Villa y Mardonio Carballo. Puedes escucharlo recitado por Mardonio Carballo, aquí.

jueves, 19 de octubre de 2017

Dos poemas de Heather Cox



UN NUEVO TIPO DE LETRAS

Trato de escribirte con sangre,
para que así puedas apreciar mejor las letras
pero la sangre comienza otra historia.
Cuando escribo amor las plaquetas marchan
y en su ausencia está obligación
Te digo que nunca te dejaré, escribo siempre
pero dice evaporar y después desaparecer.
Me canso de intentar decirte la verdad
y aún así trato de firmar con mi nombre
pero las letras escriben nadie.


LUNÁTICOS

Debe haber algo en el agua
si esta piedra tuviera primaveras o lagos,
al menos lluvia
pero está tan seca y sólo es polvo
y eso, ¿con qué excusa nos deja?

Si este lugar tuviera ríos y lagos
¿tomaríamos toda el agua y nos hundiríamos?
No dejaríamos una nota, una excusa.
Nos volveríamos limo en silencio.

Los cosmonautas saben que esta oscuridad es locura
sin cielos azules ni el sol naciente
sin pequeños sonidos como zumbidos en una colmena,
nada más que el ruido de nuestros pensamientos.

Sin cielos azules, sin el sol naciente, sin Starbucks
todas las cosas que conocimos no están ahora para nosotros.
Nuestra única comodidad es el sonido de nuestros pensamientos
repitiéndose sin fin como líneas en un poema.

Todo lo que conocíamos se ha ido.
Todo está tan seco, estamos rodeados de polvo.
La tierra estéril se repite como una línea plana.
Debería haber algo en el agua.


jueves, 24 de agosto de 2017

Tres poemas de Maricela Guerrero




RETRATO A LOS VEINTIDÓS

De mi mesma soy verdugo
y soy cárcel de mi mesma.

Juana de Asbaje


Me apalabré con algo más que con un hombre,
engaño colorido, digámoslo así, soy gramática:
y soy feliz.

En un abrir y cerrar de persianas
pestañas piernas redonda,
elemental;
con la más elemental de las cocottes de cualquier
época, singular simple
redonda como la más o menos Juana de Arco,
señorita de Avignon redonda
aunque cubista de ángulos convergentes y divergentes
las aguas de cualquier hidrografía hagiografía.
          Santa esquizofrénica, mártir confesa, abandonada
          nomás
para que me creciera otra virginidad más dulce
una ternura inusitada y palabras
sujetas a la noche, corriendo
detrás de las espumas y el color calor de un cuerpo
compañías gramaticales
semánticas corriendo por la
vida, sangre carne rosas;
        y mientras la Gracia me excita por elevarme a
        la esfera
redonda, donde el nombre converge y es sagrado,
digamos,
       gramática, las bodas con la palabra
       un adulterio de aguas mansas.




GALOPE

Viene de todas las muertes un rumor de espejos:
         perdimos un caballo naranja que hablaba de poesía
            y cultivos marinos,
         hace un tiempo:
         -de lo perdido lo hallado-
         él hablaba en naranja oruga pipa de opio the
            wonderland's alicia, dijimos,
mirando el techo mirándonos los pies y la sonrisa naranja
         en cortinas de humo, caballo naranja a galope de la
             locura -no Lorca, algo
más simple y más triste-
         cambiar cambiar de lugar, nadie de tonto sin
             sombrero, muchos no
cumpleaños se nos acumulan: cambiar cambiar cambiar de
         lugar y techos y pies
que las cortinas de humo desmenuzan cuando nos duele el
         sol por lo naranja, por
lo que se nos quita de la noche y su galope de espejos
         -y es hora de cuidarnos de nuestro hígado y de no
          jurar nombres en
vano-: cambiar cambiar cambiar de lugar a galope,
         a galope se desvanece el mar la noche el techo los
               pies y las palabras
naranjas, a galope: ráfagas perdidas naranjas de lo hallado
-de lo perdido: la sonrisa naranja y los sombreros.


CHARLES BUKOWSKI & THAT WOMAN

Y lo conocí.
Si lo conocí, y bueno, no le dije crápula, pero casi.
Y que me le voy encima,
a quitarle los puntitos negros, los barritos:
extraer celosamente esa sustancia blancuzca y deleznable,
dilatarme en la exprimidera, a veces en el coche,
el tianguis, la cocina y en medio de ese placer, coger.
Hasta que el hombre se quedó sin puntos que exprimir
y un poco sin mi amor.

Hallé los pelitos que salían de sus orejas,
de su nariz, los saqué uno a uno con las pinzas:
los arranqué, ¡qué sensación!
con las pincitas, hasta que se quedó sin pelitos.
¡Lástima! Pensé.
Sin barros ni pelitos.
Lo intenté, sí quise. Le sustraje
cerilla de la oreja...traté, pero no pude, amarlo.

Así que agarré mis garritas y me largué.
¡Qué hombre tan mezquino! ¡Tan sin sustancia! Pensé.

                                                                        Esa mujer*


*Este poema juega con un poema de Charles Bukowski titulado That woman.

Tomados de "De lo perdido, lo hallado", Práctica Mortal, CONACULTA.








sábado, 12 de agosto de 2017

Se distraía el viento de Enriqueta Ochoa




Al registro de mis días
sé que lo único vivido
se circunscribe a ti,
varón para mi amor,
varón para mi sed. 
Fructificaste en mi vientre
cuando el luto paterno más dolía.
Marruecos fue nuestro hogar primero.
Allá se distraía el viento,
entre los aromas de la mimosa y el azahar. 

Se inquietaba la noche
ante el ir y venir incansable
del mar contra los peñascos oxidados.
Se inquietaba la noche,
todo lo invadía un sabor de menta y sal.

Tus manos se deslizaban,
era como si mi piel infiltrara la tuya.
Crepitaban los leños en la chimenea,
serpenteaba la avidez,
la desesperación amorosa cuando tus labios
subían por mis muslos. 

Las llamas de la hoguera 
lamían suavemente los muros del fogón.
Estábamos en movimiento al compás de la música,
entonces, tú me dejabas hacer.
Era la palpitación universal del ritmo dentro de los cuerpos. 

A toda velocidad, incesante, 
el mar se estrellaba contra los acantilados
y caía desde la punta del grito desfallecido,
estirando en su espumoso fervor la piel de la arena. 

martes, 8 de agosto de 2017

El ángel custodio de no-sentir de Jorie Graham



Como donde sopla un viento.
Te lo puedo enseñar.
La forma de desesperación que llamamos “mundo”.
Un robo, sí, pero murmurador, lleno de miedo.
En el cual el “yo” es visto meramente como espécimen,
incompleto por ello, dotado en exceso,
maniobrado para librarse de precipitados
biológicos –hipótesis, humildades,
propensiones…
¿Quieres venir conmigo?
¿Sabes cómo se ven distancias en un paisaje?
Podemos emborronarlo. Podemos disolverlo
todo. ¿Conoces la edad previa?
¿El modo en que carece de forma hasta que el amor
la recorta? Degustamos el cariño crudo, taciturno, duradero,
hasta gastarlo, lo picoteamos, lo erosionamos, hasta hacerlo
desaparecer, el coraje liviano, el equipaje agujereado
en el que llevas de un sitio a otro
tus sueños traspasados de corrientes –sueños de formas, de
conciencias
en bisagras, todos entrelazados –sueño adelante –
la cadena que echaste está sonando,
aunque está hecha de aire, de menos, mira, por aquí
refleja, por aquí se curva
en espacio, por aquí se asemeja – rápido – sólo por una
milésima de segundo –a la felicidad – conjunto incorruptible –
qué relajante, tan real, un saliente sobre
la cascada – sucede con la música, cuando
escuchas –cuando intentas escuchar –
el aislamiento de lo exiguo, el tú en soledad,
un ínterin erizado de argumentos, ilusiones –
constituyen lesiones, se despliegan por una piel
desnuda, una ondulada extensión planetaria de piel humana,
no como la sensación de una presencia inadvertida,
no como – oh demolición de ola,
Estamos esperando a que suene el teléfono,
Estamos ocupados - ¿o no? – nos aferramos – las versiones
de la desolación que marcamos en listas, en
millas – la ola, aparece la ola
pero cuando se retira se encrespa en su borde
como paradero, la luz de la luna azota
en su rizo, repiquetea como inventario en su rizo,
la ola – despierta – la ola cuyos trozos
te daré si todavía piensas –
Pospón el día del debilitamiento,
deja que la barra de arena se alce a nuestras espaldas,
la cama servirá,
el salpicar de la textura, la sombra – manga con brocados
sobre la silla – el corredor de misterios
que denominas tu pelo – la mampostrería de tus
retrasos – pluma, tinta, papel – amigo mío,
mira la tinta, hunde los dedos por su cuello abierto,
pon la mano en el labio – así – hazlo otra vez, otra vez,
borda la boca, frota, exagera –
pequeñas formas en halo alrededor de los dientes,
el espejo en la pared lo muestra todo,
furioso, votivo –
oh, mira, el corazón pequeño
pronunciando, declamando, expulsando sus ceros negros,
crujientes, inaudibles.